Cuando una persona se hace un tatuaje, es normal que los primeros días se vea algo de enrojecimiento o se sienta alguna molestia que los tatuadores explican que aparecerá e indican los respectivos cuidados que debe tenerse para que esto desaparezca con el paso del tiempo, ya que es un proceso normal de la curación. El problema ahí es que muchas personas no saben diferenciar entre una curación normal o una posible infección o mala cicatrización.
La mayoría de tatuajes cicatrizan correctamente si se tienen los cuidados adecuados y si se siguen al pie de la letra las indicaciones del profesional; sin embargo, hay errores comunes que pueden arruinar todo el proceso. Cosas tan simples como tocar el tatuaje con las manos sucias, usar productos inadecuados o exponerse al sol antes de tiempo pueden cambiar por completo toda la situación, pero lo bueno es que, si se actúa rápido, la mayoría de los problemas tienen solución y el tatuaje puede recuperarse sin mayores consecuencias.
Estas son las señales de que un tatuaje podría estar infectado
Como mencionamos en un inicio, un trabajo recién hecho siempre va a tener cierto nivel de irritación, porque a final de cuentas es una herida en la piel y eso es importante reconocerlo. Durante los primeros días puede verse rojo, sentirse caliente e incluso liberar un poco de tinta o líquido transparente, y está completamente normal; cuando debes preocuparte realmente es cuando el dolor aumenta a medida que transcurre el tiempo, en lugar de disminuir.
Otras señales de que tu tatuaje no va bien son, por ejemplo, la aparición de pus amarilla o verdosa, mal olor en el área trabajada, inflamación en exceso en la piel que está alrededor, presencia de fiebre y escalofríos, enrojecimiento extremo después de varios días e incluso aberturas en algunas zonas de la piel. Si alguna de estas cosas sucede, lo mejor es que acudas inmediatamente con un médico.

¿Qué hacer si el tatuaje no cicatriza correctamente?
Muchas veces el problema no es una infección grave, sino una mala cicatrización, y esto se presenta normalmente por los cuidados posteriores al tatuaje. A veces se deja resecar demasiado la piel, la persona se rasca constantemente y se expone el tatuaje al sudor, al sol o al agua durante demasiado tiempo, lo que termina arruinando el proceso de cicatrización.
Cuando ves que un tatuaje no está cicatrizando bien, lo primero que debes hacer es lavar bien la zona con agua tibia y jabón neutro, secarla con cuidado y aplicar una crema recomendada para tatuajes sin excederte, porque el exceso de humedad también puede retrasar la recuperación. También puede ser bueno usar ropa suelta y evitar cualquier cosa que roce directamente el tatuaje mientras la piel termina de repararse.
¿Cuándo es necesario buscar ayuda profesional?
Algunas personas intentan aguantar demasiado tiempo esperando que el tatuaje mejore solo y, a la final, eso puede traer mayores problemas. Si la inflamación no baja después de varios días, si el dolor es intenso o si la piel cambia de color alrededor del tatuaje, debes consultar inmediatamente con un profesional de salud para determinar si existe infección y, si es necesario, recetar antibióticos para evitar complicaciones mayores.
También es recomendable hablar con el tatuador si el tatuaje presenta zonas despigmentadas, cicatrices extrañas o partes donde la tinta parece haberse corrido, porque un buen profesional podría reconocer rápidamente si la curación lleva un proceso normal o si algo malo está pasando. La realización de un tatuaje no termina al salir del estudio; todo el proceso posterior hace parte del mismo y en ese proceso la cicatrización hace parte fundamental del resultado, marcando la diferencia entre un diseño que luce por años y uno que termina dañándose antes de tiempo.
Aquí en Dolores Tattoo priorizamos tu salud y la de tu piel y por eso te indicamos cuáles deben ser los cuidados necesarios para que tu resultado final sea perfecto, sin inconvenientes. No dudes en agendar tu cita y plasmar el diseño de tus sueños en tu cuerpo con los mejores profesionales y medidas de higiene y cuidado.