Hacerse un tatuaje muchas veces no es una decisión que sea fácil de tomar, y por lo regular siempre viene acompañada de nervios, ilusión y muchas expectativas. Y después de hacértelo y de salir del estudio con la piel marcada, además de la emoción, viene también la parte complicada, y son los cuidados que debes tener, una fase igual de importante que la misma realización del tatuaje, ya que de esto depende en gran parte el resultado final.
Una pieza recién hecha es prácticamente una herida abierta y por ello debe tratarse como tal. Muchos tatuadores han coincidido en que algunos de los errores más comunes no ocurren ni siquiera durante el proceso, sino en los días posteriores, debido a la falta de información, las prisas o los consejos mal entendidos, que a final de cuentas afectan el resultado final del tatuaje, su color, definición e incluso la salud de la piel.
Las primeras horas son decisivas para el resultado de tu tatuaje
Escuchar a los profesionales y sus consejos de cuidado es muy importante y por eso debes seguir con atención cada uno de los pasos que te recomiendan al finalizar la sesión. Lo primero es que nada más al terminar el tattoo, el profesional suele cubrir la zona con un plástico o vendaje especial, y es importante respetar el tiempo que te indiquen para retirarlo, ya que levantarlo antes puede exponer la piel cuando aún sigue vulnerable.
Lo segundo es el lavado que se hace una vez se quita el vendaje, ya que es ahí donde empieza el cuidado real. Se recomienda lavar con agua tibia, jabón neutro y manos limpias, además de no frotar ni usar esponjas, y para secar debe hacerse a toques suaves con papel, nunca con toallas porque pueden dejar pelusas. No te asustes si ves la zona un poco inflamada o rojiza; es algo normal durante las primeras horas; lo importante es que sigas con todos los cuidados.
La hidratación y la limpieza son primordiales, pero sin llegar a los excesos
Uno de los errores que muchos cometen es pensar que entre más se lave o más crema se aplique, es mejor, cuando no es así. Un tatuaje necesita la cantidad de lavado justa, es por eso que los profesionales recomiendan hacerlo 2 o 3 veces al día y siempre con productos suaves y específicos, evitando cualquier cosmético perfumado que pueda irritar la piel.
Por su parte, la crema cicatrizante debe aplicarse en capas finas, con apenas lo justo para mantener el tatuaje hidratado sin ahogarlo, ya que si la piel queda demasiado húmeda, se puede retrasar la curación y favorecer la aparición de granitos o infecciones. A lo largo de los días, es normal que el tatuaje empiece a picar o a pelarse, asimilándose mucho a una quemadura solar, y es esencial que no te vayas a rascar ni arrancar las pequeñas costras.
Lo que debes evitar para no estropear el resultado
Como muchos tatuadores recomiendan, hay ciertas cosas que debes evitar sí o sí durante las primeras semanas, y entre esas el sol es un enemigo clave, ya que puede alterar los colores y provocar manchas. Los profesionales son claros al decir que no debe existir nada de exposición prolongada y que, aun cuando el tatuaje ya esté cicatrizado, debe usarse siempre protector solar.
Otras cosas que también debes evitar durante las primeras semanas son las piscinas, las playas, los saunas y los baños largos, porque el exceso de humedad puede afectar al tatuaje y aumentar el riesgo de infección. Y por último, en lo posible, tampoco usar ropa ajustada o sintética, ya que puede rozar la piel y afectar la cicatrización.
Darle aire a tu tatuaje, lavarlo bien y evitar lo que puede afectarlo te asegurará un resultado mucho mejor. Aquí en Dolores Tattoo Madrid, estaremos encantados de atenderte, ayudarte a escoger la mejor opción para ti y guiarte durante el proceso.